Te cuento una historia, estaba el Todo, unido en el Amor, ese Todo creó a Su Hijo, que era Uno con el Padre, el Padre y el Hijo eran Uno, en el Reino de Dios, en comunión perfecta, compartiendo la Vida Eterna.
El hijo dormido tiene un sueño -qué más bien parece pesadilla- en ese sueño ya no había eternidad, estaba separado de su Padre. Se había separado de su Padre, había pecado. Y el producto del pecado es la muerte, por supuesto que lo es, si yo me separara de la vida eterna intrínsecamente daría pie a la mortandad, a la finitud, a fenecer.
En el sueño, este pecado original lo hizo caer en un mundo que no era su Reino. El mundo era principado del ego, de satanás, de aquél cuya misión es evitar que el Hijo de Dios sepa quién es, porque en el momento en que lo reconozca dejará de tener miedo, en el momento en que el Hijo de Dios abra sus ojos podrá ver que todo ha sido un sueño y que el ha permanecido eternamente a salvo en el Amor.
Pero cómo puede este personaje atacar al Hijo de Dios, no lo ataca, lo "tienta". ¿Qué es la tentación? La tentación es la posibilidad de dar entrada, pie o cabida al "pecado". Entonces la tentación es aquello que podría mover al Hijo de Dios a olvidarse quién es, porque con ese olvido todas las imágenes del sueño serían atemorizantes, terroríficas, devastadoras. Imágenes de guerra, de escasez, de pérdida, de lucha, de finitud.
Esa tentación para que el Hijo de Dios se conciba ilusoriamente separado, "en pecado". Esa tentación tiene lugar en el desierto de mi mente, en ese desierto en donde llega mi ego a preguntarme tres veces, lo que me pregunta no es lo relevante, lo trascendente es el planteamiento con el que abre su interrogatorio "Si tu eres el Hijo de Dios, tal y tal" "Si tu eres el Hijo de Dios bla bla" "Si tu eres", la tentación que fomenta la duda en la verdadera identidad, a fin de lograr su objetivo y evitar que el Hijo de Dios despierte y ponga fin a la ilusoria separación.
Esa es la historia.
Me preguntaron el otro día en el Centro de Milagros
-¿qué es el ego?
y respondí algo así como
-imagínate, en la Biblia al ego se le denomina "Satanás" ya con eso te darás una idea de cuán tu amigo puede ser. Lo amoroso de UCDM es que me situa nuevamente en el asiento del conductor, me da las riendas, me hace asumirme responsable cuando identifico esa llamada que me dice "hey, no es Satanás algo afuera de ti, eh, sino que es tu mente, con tu ego eres tu quien decide separarse, quien elige el pecado y el fruto del pecado es muerte".
Entonces el pecado es no saberte unido a Todo, unido a Dios, y al no saberlo, al olvidarlo estás concibiéndote separado y en la separación no hay vida eterna. Satanás y el ego tienen una misión, que tu persistas en el pecado, en el error de creerte separado, para que ellos sigan con su principado en el mundo.
Tu decides, elije de nuevo y sólo hay dos opciones para elegir Uno La Verdad, dos las ilusiones. ¡Escoge La Verdad! ¡La Verdad nos hará libres!
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