domingo, agosto 24, 2014

Oportuno repaso - el miedo es...

El miedo es... 

Me topé con esta sentencia (oración) y wow… ¡todo hizo sentido!

“El miedo es un síntoma de tu profunda sensación de pérdida.”(T. 12.I.9)

Veamos.

Ahí donde el miedo incluye la desolación, la preocupación, la tristeza, el estrés, la depresión, la intranquilidad, etc. La sentencia me dice que ese miedo es un “síntoma”, es decir que el miedo no es el causante, no es la causa, el miedo es un mero indicio, ¿de qué? “de una profunda sensación de pérdida”.

Jesús en UCDM usa la palabra “profunda” para enfatizar la intensidad, siendo que en esta sentencia se refiere además a lo recóndito, a lo arraigado, se trata de una “sensación de pérdida” profunda porque si estuviera en la superficie quizá ya la habría erradicado; precisamente esa profundidad me obliga a necesitar ayuda -que suenen las fanfarrias, “ta-rán”- el Espíritu Santo llega a mi consuelo.

Su voz subraya de la sentencia la palabra “sensación”, al tiempo que me recuerda que en el mundo real es imposible perder.Wow.

Voy de asombro tras asombro, definitivamente.

Resulta entonces que el miedo no es más que un indicador de una arraigada idea de que se puede perder.¿Arraigada?

¡Arraigadísima! Desde la creación del mundo.

El llamado ciclo vital no es otro que un ciclo a fenecer, a participar en la pérdida de la vida, la única certeza que se tiene en este mundo al nacer es la de la muerte. Leyes del mundo. Ni hablar. (Recomiendo la lectura Más allá de este mundo)

Esta terrible idea de que se puede perder -además de que tornaría a Dios en injusto-, conlleva la sensación de que soy un ser vulnerable, indefenso, propenso a ser atacado, y si me creo capaz de ser atacado no me queda otra salida que el atacar, creyendo que en ello va mi defensa.

Me defiendo mediante juicios, todo juicio es un ataque supuestamente justificado por la idea de que es posible perder, todo juicio es manifestación de miedo. Y hoy sé qué es el miedo.

Lo terrible y demente de este asunto es que entre más me defiendo, más afianzo la subyacente “sensación de pérdida” y menos contribuyo a encontrarme libre de miedo. Es un círculo vicioso que las leyes del mundo comprueban, las leyes del mundo una y otra vez me dan testimonio de que si no me “defiendo” puedo ser atacado por “la enfermedad”, o por “mis enemigos”, o por mi jefe, o por mi vecino, o por los políticos, o por los migrantes, o por los automovilistas, o por mis hijos, o por mi pareja, o por… ¿te das cuenta?

Los juicios sólo han servido para separarme más y más, y en esa aparente separación se pierde de vista la paz y persiste el miedo.

Ya dice UCDM que sólo podemos experimentar dos emociones: el amor o el miedo. Y sólo una de ellas es real. De hecho UCDM dice que: no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar; pero que pretende despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor.¡Y qué obstaculote tan grandote es la idea de que es posible perder! Por causa de esa idea mi mente se distrae del presente y vuela al futuro preocupada por aquello que cree que puede perder: como el trabajo, la salud, la pareja, la solvencia económica, la reputación, el juego, la aceptación de los demás, en fin cualquier cosa, situación o persona que tema perder puesto que la tengo en gran valía. ¿Gran valía?

¡Claro! Por supuesto que lo tengo en gran valía, de lo contrario no me importaría perderlo. Esto me lleva a pensar que valorar es aplicar un juicio mental a algo considerándolo “preciado”; de ello comprendo el por qué todo mundo defiende su “tesoro”. Afortunadamente el Espíritu Santo, siempre presente, me insiste: ¿qué puedes ganar al apreciar lo que no es real? ¿qué puedes perder si renuncias a lo que no es nada?

Wow, cuántas batallas he librado para “preservar”… …¡todas! No hay lucha, batalla, guerra o esfuerzo mundano que no se haga en función de preservar y eso por la subyacente idea de que es posible perder.Wow, insisto, voy de asombro en asombro.

Esto es una sacudida, el curso de milagros es una sacudida para cuestionar todo cuanto el ego valora, puesto que esos son los obstáculos que me impiden experimentar la presencia del amor.
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¡Genial sacudida!
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Sueño poético





"Cierro los ojos

me duermo confiada en que

despertaré"


de la Paz, Fabiola. "Haiku de la Fe". No soy hada. aPalabraMientos pa'Labradores apalabraDos. New York: Lulu, 2005.


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A diario
Despertar en el Amor

domingo, agosto 17, 2014

De nuevo - Su boleto es Tu boleto




Hoy me dices que "tu no tienes problemas, debido a que no te dejas contaminar gracias a que apagas las noticias, al cabo que ese no es tu problema". Uff, eso crees. 

A poco tú le cambias de canal y ¿sinceramente crees que su boleto de salida no es el tuyo?

Insistes diciéndome que "esas proyecciones no son tuyas, que tu estás con Dios y que por tanto no tienes nada que ver". 

Cómo va a ser, luego de tantos mensajes aquí expuestos invitándote a asumir total responsabilidad de lo que proyectamos, "ahora resulta que lo que la TV transmite no son tus proyecciones, sino las de CNN",jajajajaja.

Wow, pues te recuerdo que acordamos en que el mundo que ves ha sido previamente fabricado en tu mente, e igualmente quedamos que en tu mente está el poder de des-hacer lo que no es real. ¿Dónde se ha dicho que para des-hacer lo que no es real es cuestión de ponerse una venda en los ojos o cambiar la TV de canal? 

Todo lo irreal, esas imágenes que proyectan a un mundo atrapado en guerras, hambre, pesar, desdicha, lucha, batalla, conflicto, inseguridad; no hacen más que ponerte un espejo, pero tu decides reconocerte sólo en el espejo que a tí te gusta. Tu ilusamente piensas que puedes ser una parte fragmentada de la totalidad y que en esa separación puedes estar con Dios que es amor, totalidad, unicidad.

Ilusamente crees que los hijos de dios (que por cierto sólo tiene uno)pueden ser los que tu conoces por nombre, código postal, ocupación y apellido y que los demás, te resultan exactamente "de más", te vienen sobrando, tal como las imágenes de la CNN.

Me dices que Dios te dió el libre albedrío y que eso incluye ver los canales de TV que te den la gana, jajaja.

Noticia: la única elección que tu libre albedrío efectivamente ejerce en cada respiración tuya es la de elegir si vas a ver con los ojos del amor o con los del ego, todo lo demás es exactamente conforme a esta única elección.

Los ojos del amor conocen la caridad, los ojos del amor te permiten obrar milagros. Sí, el milagro de poder ver la petición de amor en las imágenes que proyectas y atender a su llamado.

Bendice a tu hermano, bendice al Hijo de Dios que está detrás del espejo, no te quedes en el espejo, dirígete más allá de la imágen proyectada, trasciéndelo, con esa intención de unirte al deseo de paz inherente en todo lo que ves.

El camino de regreso a tu hogar solamente tiene un boleto, entonces date cuenta que "su boleto" es TU boleto, lo mismo que tu boleto de salida es el de tu hermano.

Desnúdate de la soberbia de creerte poseedor DEL boleto, cuando quien lo tiene es tu hermano, para que vayan juntos, sólo que él está atrapado en las imágenes y no recuerda que es poseedor de un boleto de salida. Ah, pero tu si lo sabes, así que no cambies de canal, no si realmente tu intención es el amor, la felicidad, la armonía, el bienestar y la paz. No cambies el canal y entrega en ese momento toda las imágenes al Espíritu Santo, para que Él puede descorrer el velo y te permita ver como brilla la paz de Dios detrás de ese velo. 

Una vez que el Espíritu Santo descorra el velo, tu mente se tornará en un espejo que brindará al mundo destellos de la luz de amor, del Cristo que reconociste en tu hermano y desde tu mente, esos destellos iluminarán el universo.

Donde dar y recibir es simultáneo, tu hermano te da las gracias por despertarlo, gracias por tu amor, gracias por bendecirlo hoy y recordarle que Dios está con él donde quiera que vaya.

Y sobretodo gracias porque hiciste lo tuyo mío y me mostraste que lo mío te pertenece, gracias por COMpartir la UNION, exacto, gracias mi bienamado por nuestra COMUNION.

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Proyección y percepción

domingo, agosto 10, 2014

One more time - Paradigmas

Paradigmas, teorías o modelos de pensamiento definen el mundo que veo y le dan forma, cuerpo, consistencia y comprobación.


Simple, mi ego me dicta que

"el dinero es..."
"los jóvenes son..."
"el trabajo es..."
"el amor es..."
"las mujeres son..."
"los hombres son..."
"los hijos son..."
"la honestidad es..." Y así donde las creencias forjan realidades: ¡bingo! ¡concedido! Resulta entonces que el mundo que veo ratifica mis paradigmas, con lo que se afianzan aún más en la mente que el ego controla, para decirme que "debo tener cuidado de..." "debo prevenir..." "debo proteger..." este ego me sumerje en un listado inmenso de acciones a seguir para supuestamente con ellas preservarme en paz.


¡Cuál paz! si no hay más paz que la paz de Dios.

Cómo pretendo estar en paz si tengo que estar al pendiente -y con la antena bien puesta- de las acciones y omisiones propias y ajenas.

Cuál paz si estoy pensando en tiempos que no son del presente, ya sea por lo que me hicieron o por lo que me harán.

Cuál paz si tengo que estar en guardia porque ya mis paradigmas me han comprobado lo que puede ocurrir si bajo mis defensas. 


UCDM al postular que "Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe. Y en esto radica la paz de Dios" me mueve el tapete, sacude el piso donde me paro porque con ese postulado en un instante remueve todos mis paradigmas.

Por eso, no me resulta extraño leer mensajes que manifiestan resistencia a UCDM porque el ego siempre va a poner resistencia porque no quiere perder el control de la mente, aún cuando el ego nunca me podrá dar la paz. Me da la promesa de paz y en esa promesa me aferro ilusamente a paradigmas mentales que paradójicamente nunca contribuirán a llenarme de la paz de Dios. 


Dice el texto "Cada vez que respondes a la llamada del ego estás haciendo un llamamiento a la guerra y la guerra ciertamente te priva de la paz. Mas en esta guerra no hay adversario. Ésta es la re-inter­pretación de la realidad que tienes que hacer para asegurar tu paz y la única que necesitas hacer. Los que percibes como adversarios forman part
e de tu paz, a la cual renuncias cuando los atacas. ¿Cómo se puede tener aquello a lo que se renuncia? Cuando renuncias a la paz, te excluyes a ti mismo de ella." Cap. 8. I.3

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