domingo, mayo 17, 2020

Inmunidad en mi identidad

El único sitio en donde el mundo no me alcanza a sacudir ni con sus amenazas, con sus fatídicos escenarios y males reside en mi Identidad, exactamente Identidad con "I" mayúscula,  la Real Identidad que no está sometida a los afanes que acontecen en el ilusorio plano de tiempo y espacio.   

Mi Identidad de Hij@ de Dios me garantiza la perfecta inmunidad contra todo dolor.

Cuando me olvido Quién Soy,  en ese instante llega la amenaza, el malestar, la separación y la enfermedad

Hoy estoy leyendo la lección 137 de UCDM, extraigo un párrafo 
"El propósito de la enfermedad es demostrar que las mentiras son verdad. Mas la curación demuestra que sólo la verdad es verdad.  La separación que la enfermedad pretende imponer jamás ha tenido lugar en realidad."

Desmenuzaré los tres enunciados del párrafo anterior:

"El propósito de la enfermedad es demostrar que las mentiras son verdad"  
La enfermedad que surge cuándo me olvido quién soy  pretende hacerme creer que soy un cuerpo, que estoy afectado, afligido, separado del amor todoabarcador y eterno. 

"Mas la curación demuestra que sólo la verdad es verdad"  
El Espíritu Santo me recuerdad que lo real es inmutable, la verdad es inmutable,  sólo la verdad es verdad,  la enfermedad es temporal y es falsa. 
  
"La separación que la enfermedad pretende imponer jamás ha tenido lugar en realidad."

El Espítiru Santo me recuerda que sigo siendo tal como Dios me creó, que mi Padre y yo somos Uno,  que separarme del todoabarcador es imposible, si es Todo Abarcador entonces no puedo estar separad@ y por ende la enfermedad es una ilusión y nunca ocurrió realmente.


Wow,  justo en estos momentos en que me pensaba tras las rejas de una jaula,  llega la lección 137 a liberarme,  
vuelo libre y seguro 
en el reconocimiento que 
mi inmunidad reside sólo en mi identidad
¡Gracias Padre! 




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martes, mayo 12, 2020

El ejemplo de la curación

Abrí el libro de Un Curso de Milagros y me cayó como anillo al dedo la página 649 donde está el Capítulo 27.V

"La única manera de curarse es curando.  


El milagro se extiende sin tu ayuda, pero tu eres esencial para que pueda dar comienzo.

Acepta el milagro de curación y se extenderá por razón de lo que es.  Su naturaleza es extenderse desde el instante en que nace. Y nace en el instante en que se ofrece y se recibe.  

Nadie puede pedirle a otro que sane.  Pero puede permitirse a sí mismo ser sanado, y así ofrecer a otro lo que él ha recibido. 

¿Quién podría ofrecer a otro lo que él mismo no tiene? ¿Y quién podría compartir lo que se niega a sí mismo? 

El Espíritu Santo te habla a ti,  no a otra persona.  

Y al tú escucharle, Su Voz se extiende porque has aceptado lo que Él dice."


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viernes, mayo 08, 2020

El pequeño obstáculo



 "Un pequeño obstáculo 
les puede parecer muy grande 
a los que no comprenden que 
los milagros son todos el mismo milagro.  
Mas enseñar esto es la finalidad de este curso.  
Ese es su único propósito, pues el lo único que hay que aprender.  

Y lo puedes aprender de muchas maneras.  


Todo aprendizaje o bien es una ayuda para llegar a las puertas del Cielo 
o bien un obstáculo.  
No hay nada entremedias.  


Hay solamente dos maestros y cada uno de ellos señala caminos diferentes. Y tu seguirás el camino que te señale el maestro que hayas elegido. 

Solo hay dos direcciones que puedes seguir, mientras perdure el tiempo y elegir tenga sentido.  

Pues jamás se podrá consturir otro camino salvo el que conduce al Cielo.  


Tu sólo eliges entre 
ir al Cielo o 
no ir a ninguna parte.  
No hay más alternativas que éstas."

Libro de Texto Cap. 26.V.1
Un Curso de Milagros


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lunes, abril 27, 2020

Al día, no hay más

Al día y a cada día su propio afán,  no hay más,  no puedo abarcar más desde mi pequeño yo,  este yo temeroso que quiere prevenir, preveer,  anticipar,  no sabe vivir al día,  al instante.

Así me llega la lección del día y repaso la lección 106,  qué maravilloso repaso,  aquí la traigo completa:

"Déjame aquietarme y escuchar la verdad.

Si no le prestases atención a la voz del ego, por muy ensordecedora que parezca ser su llamada,  si no aceptases sus míseros regalos que no te paortan nada que realmente quieras,  y si escuchases con una mente receptiva que no te haya dicho lo que es la salvación,  podrías entonces oir la poderosa Voz de la verdad, serna en su poder,  fuerte en su quietud y absolutamente segura de sus mensajes.

Escucha, y oye a tu Padre hablarte a través de la voz que Él ha destinado que sea su Voz,  el Espíritu Santo, que acalla el estruendo de la insignificante voz del ego y les muestra el camino de la paz a los que no pueden ver.  Aquiétate hoy y escucha la verdad.  No te dejes engañar por las voces de los muertos, que te dicen que han encontrado la fuente de la vida y te la ofrecen para que creas en ella.  No les hagas caso, antes bien, escucha la verdad, la Voz del Espíritu Santo.


Hoy no tengas miedo de eludir las voces del mundo.  Sigue adelante con paso ligero más allá de las voces falsa y de su insensata persuación.  No les prestes oidos.  Aquiétate hoy y escucha la verdad.  Ve más allá de todas las cosas que no hablen de un Dios de Amor Incondicional, Aquel que tiene tu felicidad en Sus manos y que te la ofrece con calidez y amor.  Escúchalo unicamente la Voz del Dios de Amor Incondicional hoy,  y no te mores más en llegar hasta Él.  Escucha una sola voz hoy, la Voz del Espíritu Santo.

Hoy se cumple la promesa de la Palabra de Dios.  Escucha y permance en silencio.  El Espíritu Santo te hablárá.  El viene a ti con milagros que son mil veces más jubilosos y más maravillosos que los que tu jamás hayas podido soñar o desear en tus sueños.  Sus milagros son verdad.  No se desvanecerán cuando al sueño le llegue su fin.  Por el contrario,  los milagros del Espíritu Santo son los que darán fin al sueño y perdurarán eternamente,  pues proceden de Dios para Su Hijo bienamado, cuyo otro nombre eres tu.  Prepárate hoy para los milagros.  Permite que hoy se cumpla la ancestral promesa que tu Padre te hizo a tí y a todos tus hermanos.

Oyelo hoy, y escucha la Palabra que levanta el velo que cubre la tierra y que despierta a todos los que duermen y no pueden ver.  Dios los llama a través de ti.  El Espíritu Santo necesita tu voz para hablarles, pues ¿quién sino el Padre podría llegar hasta el Hijo, llamándolo a través de tu Ser?  Óyelo hoy, y ofrécele  al Espíritu Santo tu voz para que Él pueda hablarle a las multitudes que esperan oir la Palabra que El pronunciará hoy.


Estáte listo para la salvación.  Está aquí y hoy se te concederá.  Y descubrirás cuál es tu función por medio de Aquel que la eligió por ti en Nombre de tu Padre.  Escucha hoy y oirás laVoz del Espíritu Santo que resonará por todo el mundo a través de ti.  El Portador de todos los milagros necesita que tu los recibas primero, para que te conviertas en el feliz dador de lo que has recibido.  

Así comienza la salvación y así termina:  cuando todo sea tuyo y lo hayas dado completamente, permanecerá contigo para siempre.  La lección de que dar es recibir se habrá aprendido.  Hoy vamos a aplicar lo que es dar,  pero no de la manera en que lo entiendes ahora, sino tal como es.  Los ejercicios de cada hora deben ir precedidos de esta plegaria de iluminación:

Me aquietaré y escucharé la verdad

¿qué significa dar y recibir?


Pregunta y confia en que se te contestará.  Lo que pides es algo cuya respuesta ha estado esperando mucho tiempo a que la aceptes.  Comprender lo que verdaderamente significa dar y recibir representará el comienzo del ministerio para el que viniste,  el cual liberará al mundo de la creencia de que dar es una manera de perder.  De este modo el mundo se prepara para entender y para recibir.

Aquiétate y escucha la verdad hoy.  Por cada cinco minutos que pases escuchando,  mil mentes se abrirán a la verdad y oirán la santa Palabra que tu oyes.  Y cuando la hora haya pasado, liberarás a mil más que harán una pausa para pedir que la verdad les sea revelada tanto a ellas como a ti.

Hoy se cumple la santa Palabra de Dios cuando tu la recibes para darla,  de manera que puedas enseñarle al mundo lo que significa dar, escuchándolo y aprendiéndolo de Él.  No te olvides hoy de reforzar tu decisión de escuchar y recibir la Palabra, repitiendo el siguiente recordatorio tan amenudo como te sea posible:

Déjame aquietarme y escuchar la verdad.
Hoy soy el mensajero de Dios.

Mi voz es Suya para dar lo que recibo. "

Lección 106
Libro de Ejercicios

Un Curso de Milagros

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