No hay un esmero más que me acerque a mi Identidad, sigo siendo tal como el Amor me creó, pero mientras escuche a mi ego nunca seré suficientemente capaz, bueno, fuerte, profesional, y la constante será una sensación de competencia, de incompetencia, de lucha.

Espíritu Santo déjame claro
que no quiero otra Voluntad que la de Dios,
que mis afanes son en vano
si no descanso en Su fortaleza.
Así queda claro,
un Sólo propósito,
ser Uno con tu Corazón.
Gracias Padre por darme paz en cada latido.
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