viernes, agosto 22, 2008

Otro cuento para salir riendo



------------------------
"Y saldrás del instante santo riendo,
con tu risa y la de tu hermano
unida a la de Él."
Texto 27.VIII.9.8
Un Curso de Milagros




======================

lunes, agosto 18, 2008

¡Rompecabezas!

Hoy me preguntaron que -además del trabajo- ¿cuál es mi pasión?

Confesé lo que ya sabe Dios: "armar rompecabezas".


Súbitamente vi el Todo como la suma de todos los rompecabezas, imagínate un rompecabezas repleto de piezas multicolores, cada una única e irrepetible. En donde no hay piezas (personas o situaciones) "buenas o malas" todas sirven para el propósito unificador y desde ese lugar no hay diferencias, aún cuando varíen en forma.

Es divertido armar rompecabezas porque no existe una "manera oficial" de hacerlo, cada quien tiene la suya, hay los que primero empiezan por los bordes, o los que separan por colores, hay quienes separan las piezas por formas, hay quienes empiezan p
or los estampados más definidos y quienes prefieren empezar por las áreas que les suponen mayor desafío. Mas no existe una forma "correcta" de hacerlo, el proceso es divertido cuando se tiene paciencia.

Al armar un rompecabezas el gratificante resultado siempre es el Todo.

Me queda claro que

-sin distinción de forma y color-
todas las piezas son valiosas;
es más,
el Tod
o está incompleto sin mí.

También resulta claro que en cualquier circunstancia o situación es lo que yo no he dado lo que está haciendo falta, mi amor es la pieza que hace falta para completar el Todo.

Ahora, en la distancia que la ilusión del tiempo me concede, me río de las veces en que:
obstinada por unir piezas en función del color confundí mar con cielo (no me dejaba guiar, ni quería ver las cosas con una perspectiva más amplia), las piezas embonaban -pero no correspondían- y era tal mi "gratificación inmediata" que fue dolorosa la separación, mientras que si lo hubiese visto como rompecabezas ni siquiera le hubiera dado importancia y habría corregido el error sin apego ni reparo alguno en cuanto lo distinguiera.

Armar rompecabezas también es "prueba y error" y afortunadamente no existe nadie que armando rompecabezas se atrape, se frustre o se quede haciéndose chaquetas mentales sólo porque hacía media hora que busca una pieza y no la encuentra, jajaja. Quien arma rompecabezas ya sabe que: todas las piezas están ahí, además de que no existe una secuencia general de armado: tomas una, encuentras su par, si no lo encuentras lo dejas ahí un rato mientras tomas otra. Es esa paciencia de los que están confiados en el resultado final en el tiempo aún cuando desconozcan cuándo ocurrirá.

Y ni qué decir de cuando las piezas no se parecen entre sí, es como cuando me pregunto ¿cómo puede esta situación formar parte de mi vida? Por increíble que parezca todo funciona para bien y si yo la excluyera, sería imposible armar mi rompecabezas. El rompecabezas obliga a la total inclusión de pensamientos, personas y situaciones que parecen fichas o piezas ajenas, distintas, fragmentadas. No puedo dejar ninguna fuera, por muy oscura o disímil que parezca; hacerlo equivaldría a declarar que no soy responsable del desamor en cualquiera de sus manifestaciones. El rompecabezas obliga a la total inclusión.

Y yo -separada del Todo- nada soy. Ahí donde Dios es Amor, Dios es el Todo, me queda claro que si no tengo Amor, nada soy, porque el amor es todoabarcador, el amor no hace excepciones, no segrega, sino que se extiene en el reconocimiento de que dar y recibir es lo mismo. Como pieza de rompecabezas es evidente que sin el Todo, nada soy, carezco de sentido. Cuando una pieza de rompecabezas se da a otra, no puede perder, siempre gana. Estoy hecha para dar y recibir simultáneamente, para unirme. ¡Qué fabuloso reconocimiento!

Puedo ver el rompecabezas de mi época colegiala, el de mi familia, el de mi trabajo insertándose como si tan sólo fueran unas piezas más en el rompecabezas de mi "vida" en el tiempo. Al igual que veo ese rompecabezas como si fuera una pieza más en el rompecabezas mayor de mi provincia y éste -a su vez- insertándose como si fuera una pieza más en el rompecabezas de mi país, y éste por igual como una pieza más en el rompecabezas del mundo. Y éste...

...¡no existe! Es sólo un rompecabezas.





======================

viernes, agosto 15, 2008

Rendirse sin expectativas

Entregarse al momento sin expectativas...

Claro porque uno parece entregarse al momento, pero con la expectativa de "ya vendrán tiempos mejores".

Y en este "soltar" permanente, ni siquiera hay que guardarse la expectativa.

Sí parece duro y no sabría explicar por qué es así.

Mi experiencia es que al no soltar las expectativas, me quedé esperando un tiempo mejor y al no llegar éste, me ganó de nuevo la mente y me enredó en el pesimismo, saliendo de la entrega y cayendo en la queja...

Ahora intento aceptar todo como viene sin expectativa, sólo viviendo el momento, como quiera que éste sea.

Tiene sus dificultades el soltar las expectativas, ser inocente cien por cien. Ya el aceptar , el rendirse es díficil y si hay que hacerlo sin esperar algo mejor...suena feo...

Esa es la actitud necesaria y estoy experimentando con ella...

Antes a esto se le llamaba "desapego" ahora le decimos "soltar", cuestiones de vocabulario nomás...lo importante es hacerlo.

miércoles, agosto 13, 2008

En esta partida...

Resuenan las notas de los Beatles:
"All you need is Love,

all you need is Love,
all you need is Love,
LOVE,


LOVE.........is all you need
LOVE IS......... all you need
LOVE IS ALL .......you need
LOVE IS ALL YOU .......need"

Y con esa melodía,
recuerdo que
en esta partida,
no importan mis cartas,
sino cómo las juegue.
"LOVE IS ALL I NEED"